Eva Colldeforn Cabré
Sorda unilateral desde la infancia, descubrí a los 25 años que no quería formar parte solo del mundo de las personas oyentes y, gracias a la Lengua de Signos, descubrí mi «otro yo» y mi pasión por la interpretación.


Sorda unilateral desde la infancia, descubrí a los 25 años que no quería formar parte solo del mundo de las personas oyentes y, gracias a la Lengua de Signos, descubrí mi «otro yo» y mi pasión por la interpretación.
